El Consejo Estatal de Control de Inmigración de Florida manifestó su preocupación a Trump por supuestas dificultades para colaborar con el ICE
El Consejo Estatal de Control de Inmigración de Florida instó al presidente Donald Trump a implementar medidas más agresivas para agilizar la deportación de indocumentados, incluso si no cuentan con antecedentes penales u órdenes de expulsión, según el medio USA Today.
Durante su primera reunión oficial, el consejo, integrado por ocho jefes de departamentos de policía del estado, expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan las fuerzas del orden locales para colaborar con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El presidente del consejo, Grady Judd, enfatizó la necesidad de que el Gobierno federal flexibilice sus normas para que las autoridades estatales puedan intervenir de manera más directa en la detención y traslado de migrantes en situación irregular, de acuerdo con el medio.
Judd, quien también es alguacil del condado de Polk, criticó la falta de apoyo de la Casa Blanca en esta materia. Según USA Today, los miembros del consejo manifestaron su frustración por la negativa del Gobierno a permitir que las 67 cárceles del estado alberguen a extranjeros en proceso de deportación.
Iniciativa del gobernador DeSantis
Uno de los principales obstáculos es la capacidad limitada de ICE para retener a los migrantes, ya que debe ajustarse a normativas federales en la asignación de contratos para la detención.
A pesar de ello, el gobernador Ron DeSantis ha impulsado una serie de iniciativas para reforzar la política migratoria estatal. Como parte de estos esfuerzos, la Legislatura de Florida aprobó una partida de $250 millones de dólares destinada a financiar operativos de detención y reforzar la colaboración entre agencias locales y federales.
El Consejo Estatal de Control de Inmigración opera bajo la supervisión de la Junta Estatal de Control de Inmigración, liderada por DeSantis. Su formación en febrero pasado responde a la creciente presión de autoridades locales para endurecer las medidas contra la inmigración irregular en el estado.
DeSantis ha impulsado recientemente varias medidas con el objetivo, según él, de que el estado sea el “más seguro y protegido” de Estados Unidos. Entre ellas, la de imponer sanciones más severas a inmigrantes indocumentados que a estadounidenses, aunque comentan el mismo delito.
También firmó una ley que establece la pena de muerte automática para inmigrantes sin documentos que sean condenados por delitos capitales, como asesinato o abuso sexual infantil.